Nuestra Empresa
  • Fecha: 03 dic 2013
  • Autor:
  • Categoría: Estudios
  • Commentarios: 0
Psynapsis Salud Mental S.A

La esquizofrenia es una enfermedad mental que se caracteriza porque quien la sufre pierde por temporadas el contacto con la realidad, llegando a presentar psicosis, es decir, ideas delirantes y/o alucinaciones con o sin pensamiento desorganizado. Además, las personas con esquizofrenia tienen alteraciones en su comportamiento (aislamiento social, tendencia a permanecer callados, poco interés en relacionarse con los demás, irritabilidad, insomnio, cambios en el apetito, etc.) y su capacidad intelectual (problemas para concentrarse, dificultades de memoria, entre otros).

Las ideas delirantes son creencias falsas que no corresponden con el entorno cultural del sujeto. Estas ideas se acompañan de cambios emocionales, por ejemplo angustia si la persona tiene un delirio de persecución.

Las alucinaciones son alteraciones en las que se percibe algo sin que haya un estímulo real, por ejemplo escuchar voces sin que haya gente hablando, oler o ver cosas que no están allí. También pueden relacionarse con la percepción del cuerpo (falta o muerte de algún órgano, cambios en el tamaño de alguna parte del cuerpo, etc.).

El pensamiento desorganizado se da cuando las ideas no fluyen de manera ordenada por la mente, los pensamientos no se concatenan entre sí y esto lleva a que la persona habla de manera difícil o imposible de entender, además, tienden a comportarse de manera extraña, sin un objetivo claro.

Diagnóstico

El diagnóstico de esquizofrenia debe ser realizado por un médico psiquiatra ya que puede llegar a ser difícil, especialmente porque los síntomas se presentan de maneras poco claras al comienzo de la enfermedad y pueden ser confundidos con otras enfermedades psiquiátricas y no psiquiátricas.

Tratamiento

La esquizofrenia se considera una enfermedad crónica, es decir, que dura toda la vida, por lo que se debe tomar medicamento de manera indefinida. El que dure toda la vida no quiere decir que la persona escucha voces o tiene delirios todo el tiempo, pues esto se da cuando la enfermedad se agrava (medicamente a esto se le llama agudización). Sin embargo, los síntomas no psicóticos, como el aislamiento social y la falta de motivación, suelen ser continuos y generalmente no se controlan con medicamentos.

En cuanto a los síntomas cognitivos de la esquizofrenia, como las dificultades de memoria, de razonamiento y de atención, se están realizando actualmente varios estudios con medicamentos para mejorar esta situación, los cuales son muy promisorios y, de encontrarse efectivos, serían de gran ayuda para los pacientes con esquizofrenia, ya que facilitaría su inclusión en la vida académica y posteriormente en el mundo laboral, además, parte de las dificultades familiares de estas personas, se relacionan con el hecho de no poder llevar a cabo apropiadamente las responsabilidades esperadas en su hogar y su trabajo.

Es importante también el apoyo por parte de la familia para disminuir la intensidad del deterioro, la estimulación para participar de actividades sociales, buscando siempre que el sujeto se integre lo más posible sin llegar a agredirlo por no desear hacerlo. El estigma de la esquizofrenia es una de las dificultades más grandes que las personas con esquizofrenia deben sortear y, generalmente, lleva a despidos y maltratos que desencadenan mayor aislamiento y desconfianza hacia la sociedad.

La esquizofrenia es una enfermedad mental que se caracteriza porque quien la sufre pierde por temporadas el contacto con la realidad, llegando a presentar psicosis, es decir, ideas delirantes y/o alucinaciones con o sin pensamiento desorganizado. Además, las personas con esquizofrenia tienen alteraciones en su comportamiento (aislamiento social, tendencia a permanecer callados, poco interés en relacionarse con los demás, irritabilidad, insomnio, cambios en el apetito, etc.) y su capacidad intelectual (problemas para concentrarse, dificultades de memoria, entre otros).

Deja un comentario